Cubismo

Alê Souto trabalha com caixas, geralmente de papelão, cobertas com desenhos esquemáticos (de cubos!) em linha grossa e vermelha. São cubos que desmancham cubos. Não por acaso, Desmanche e Empilhamento servem de chave para o que estamos vendo. O primeiro é um carro, na rua, coberto com papelão de embalagens desmontadas, pintadas com linhas que se prolongam pelo asfalto. Junto ao meio fio, Desmanche parece um carro de brinquedo que cresceu, esperando algum personagem de desenho animado que vai ligar a ignição e sair por aí.

 As linhas refazem num outro plano os cubos desmontados para cobrir o carro. Carro, papelão e desenho se desfazem um no outro, enquanto a rua e o meio fio deixam a dúvida se afinal isso vai ou não vai sair andando. Empilhamento usa a mesma estratégia, mas como as caixas estão montadas, os desenhos só criam volumes mais ativos com o empilhamento.

 Aqui a ação soma os blocos, ativa o desenho (e desmancha o conjunto). Duas ações opostas definem o trabalho de Alê: sem fim nem começo muito claros, ele prossegue para todos os lados, desfazendo o espaço num cubismo peculiar e irônico.

 Carlito Carvalhosa (Rio de Janeiro)

 

EXPEDICIONES - O LA DERIVA COMO DIBUJO DE LA EMOTIVIDAD

A lo largo de 13 años de labor en las artes visuales, el artista brasileño Alê Souto (Río de Janeiro, 1973) ha provocado una relación silenciosa y progresivamente abrasiva entre el habitar urbano y una geografía remota de la memoria.

En sus caminatas por su natal Río de Janeiro y en la Ciudad de México, va integrando orgánicos gestos gráficos, que apelan a la transitoriedad y al mimetismo del lenguaje en un territorio minado por múltiples resonancias históricas, hacia un pasado prehispánico conectado con la sobresaturación digital y tecnológica del mundo contemporáneo. La urbe, es la vida enmarañada de nuestras anónimas derrotas, es la glorificación modular y sectorizada de la circunstancia migrante y del permanente mestizaje: la señalética distorsionada del expolio. 

En ese espacio común que llamamos ciudad, se activa la poética de la obra de Alê Souto que infecta y desborda una visión cartelística del aforismo empapelado, de la palabra cifrada en una constelación-coraza y de la ilustración imposible de un tiempo abierto,  donde el cartón es nuestro abrigo y paradójicamente el emblema del consumo y de una neo-esclavitud asimilada. El reciclaje y la gráfica en Alê Souto, son el registro meditativo de nuestra vulnerabilidad, son la arquitectura póvera de un progreso a destiempo.

Existe una filiación al Neoconcretismo en la obra de Souto, en tanto que activa el arte como experiencia sensorial y participativa. La colectividad y el ajetreo, la traza composicional y jerárquica en la ciudad Novohispana, son el escenario de la deriva en el proceso del artista que evidencia un testimonio fragmentado hacia una traducción energética de la transculturización. 

Las Expediciones de Alê Souto, descubren entre la maleza del trópico, el banco de marca que Helio Oiticica y el Doctor Atl dejaron inscrito en su itinerario y nos invita a un recorrido por 10 años de exploraciones visuales, instalativas y perfomáticas acaso la bitácora de un viaje intermitente que da cuenta de la yuxtaposición de diversas realidades y capas, como la fusión del Templo mayor de Tenochtitlán con la Catedral de México.

A partir de un trazo anónimo y esquemático con aerosol sobre los muros llenos de sal de mar, Alê Souto define el tránsito desde Copacabana hasta el Tzompantli transfigurado.Es entonces, cuando las calles recorridas reconstruyen una memoria afectiva y extrañamente erosionada. 

Marlov Barrios (Guatemala)

Nas cidades, as pessoas estão expostas contantemente à convergência de espaços. Pontos de referência são criados a partir das mudanças nos caminhos, e é desde aí de onde saem as linhas que aparecem no trabalho do artista Alê Souto, que ele percorre caminhos pelo Rio de Janeiro como se fossem expedições. Seus desenhos tem em comum pontos de flexíveis que marcam o ritmo da vida em uma cidade. As linhas vermelhas sobre as caixas são como a letra de uma canção de sobrevivência. Um refúgio ocasional, um módulo funcional para o espectador que necessita encontrar um paralelo a sua inestabilidade. Estes mapas urbanos transmitem confusão, longe de serem guias, são nexos entre a arte e este caminho que decidimos tomar. En las ciudades las personas están expuestas constantemente a la confluencia de espacios. Generándose puntos de referencia, a partir de los cambios de recorrido, es desde allí donde salen las líneas que aparecen en el trabajo del artista Alê Souto, él realiza recorridos por los barrios de los suburbios de Río de Janeiro que acontecen como expediciones. Sus dibujos tienen como constante a puntos de inflexión que marcan el ritmo de la vida en la ciudad. Las líneas rojas sobre las cajas son como la letra de una canción de sobrevivencia. Un refugio ocasional, un módulo funcional para aquel espectador que necesite hallar un paralelo a su inestabilidad. Estos mapas urbanos transfieren confusión, lejos de ser guías, son nexos entre el arte y ese camino que decidimos tomar. 

Marcela Gallupo Rosário (Argentina)

 

La suerte de Alê Souto 

Una de las mayores causas del desasosiego del hombre contemporáneo es sentirse vulnerable ante las fuerzas desconocidas de la naturaleza o del azar. La naturaleza, esa dimensión creadora y destructiva, contenido del universo, se rebela constantemente contra el pensamiento racionalista que se afana en creer que es el dueño de su propio destino. Los poetas del siglo XIX comprendieron esta falsa quimera, por eso Mallarme anunció al arte como un espejo del cosmos en donde, a diferencia del eterno equilibrio de la teoría platónica, el azar aparece como un cometa para anunciar lo inesperado. En algunos casos este nuevo signo cambia de manera radical nuestro destino: los rebeldes lo llaman revolución; los artistas, revelación; los enamorados, ensoñación; los antiguos, sortis, sortilegio, magia, en una palabra: suerte.

Esta incertidumbre y sus múltiples dualidades: amorosa y existencial, popular e intelectual, artística y prosaica, es el tema y a la vez el juego artístico de la obra S.U.E.R.T.E de Ale Souto. La motivación de esta obra se asienta en nuestro deseo primordial de modificar el destino. Souto establece con S.U.E.R.T.E una relación directa, una “alineación” si seguimos sus términos cósmicos, entre los juegos populares, el azar y las identidades, en este caso la masculina y femenina. Su propuesta es estructurar un sistema artístico especulativo y amoroso a través de una acción que interviene el juego de la lotería con la participación de individuos que aparecen después de leer un anuncio en las calles, de un accidente fortuito. Movimientos del artista en que se busca o se pierde, un juego de encuentros o desencuentros, como en la tauromaquia, suertes del artista.

La incorporación de actividades populares como la lotería (y a sus públicos) en el arte de manera participativa es uno de los grandes retos e intereses del arte contemporáneo. Arte y sociedad se han convertido en un tema y también un tópico en el gran debate actual. El nuevo elemento que Souto incluye en la discusión es traer a colación la imposibilidad de controlar los resultados de una obra que incluye al público, es más, a dudar de su efectividad. Souto nos devuelve el concepto del arte como magia y del artista como mago, una idea planteada por Apollinaire, vaciando el sentido utilitarista de lo económico y autoritario de lo político en el arte, a favor de la creación, de lo inexplicable, a vincular la búsqueda de la suerte a su verdadero hallazgo: un billete a la aventura.

Humberto Vélez